¿Restricciones de cloud computing en el servicio público?

abr 20, 13 ¿Restricciones de cloud computing en el servicio público?

Si bien el Cloud Computing no es un fenómeno nuevo – de hecho, lo hemos utilizado hace ya más de una década por ejemplo a través del uso de correo electrónico en ambiente web- su masificación, y específicamente su uso por parte de servicios públicos, es un punto que levantó inquietudes debido a la ubicación geográfica de la información que se almacena y más específicamente por la protección de los datos personales. Sin embargo, revisando la legislación vigente, no se encuentran impedimentos para la existencia de cloud computing en el servicio público.

En el caso de la ley 19.886 sobre contratos administrativos de suministro y prestación de servicios, los requisitos exigidos son la calidad de los bienes o servicios ofrecidos, garantía de calidad, contratación con personas chilenas o extranjeras. En suma, si los servicios de cloud computing cumplen con estos requisitos, no habría ninguna limitación respecto de la ley de compras públicas.

Respecto de la ley 19.628, sobre la protección de la vida privada, hay que distinguir si el tratamiento de los datos lo efectúa un organismo público o uno privado. Cuando el tratamiento de datos personales es efectuado por un organismo público, si se trata de la esfera de su competencia, no requiere el organismo público autorización de los titulares de los datos, para proceder con el uso de los mismos.

Entre las normativas técnicas, el Decreto Supremo 83, que regula la seguridad del documento electrónico y los Decretos Supremos 5.996 de 1999 y 1.299 de 2004, que establecen la red de conectividad y de comunicaciones del Estado, tampoco representan impedimentos para que los servicios públicos contraten cloud computing.

Podría eso sí existir una limitante en materia de seguridad nacional, debido a que los datos podrían estar fuera de Chile, en un servidor que puede estar ubicado en cualquier país del mundo. Aun en esos casos, no tendría que existir limitación, salvo en casos muy aislados de ciertas reparticipaciones públicas debido a la naturaleza de los datos que manejan. Hay que considerar que en casos de catástrofe como terremotos, el cloud computing viene a ser un respaldo de la información, que impedirá la pérdida de la misma.

Por todo lo señalado, esta claro que los servicios públicos no pueden marginarse de las nuevas tecnologías, sino que muy por el contrario deben ser líderes en el uso y desarrollo de las mismas.